Lema y objetivos

Lema: ¡Vive alegre!

El lema que este curso 2018-19 presidirá todo el trabajo de los centros educativos en torno al valor de la alegría es ¡Vive alegre! (Live joyfully!)

La frase bíblica en la que nos apoyaremos pertenece al evangelio de Juan, y es la siguiente:

Con la expresión ¡Vive alegre!queremos expresar que la alegría es una emoción fundamental de la persona que irrumpe en la propia vida, sin premeditación ni cálculo, tiñiendo la existencia de un agradable sentimiento. No se trata de estar alegres en algún momento, no es cuestión de que algo nos haga sonreír en algún instante (que también), no queremos una alegría efímera y superficial. Como afirmaba Sófocles, la mayor alegría es la inesperada. No avisa, ni pide permiso, tampoco se atisba antes de hacer acto de presencia, es espontánea pero no irracional: siempre tiene sus razones aunque a veces sean inconscientes y desconocidas.

 

Nos gustaría que la alegría fuese un modo de vivir la vida, un estilo en nuestras relaciones, en nuestras propuestas, en nuestro modo de ver, sentir y hablar del Dios de Jesús. Alegría que califica toda nuestra vida, no como maquillaje sino como esencia, no como un intento de esconder o arrinconar las tristezas, sino como algo que afecta al punto anímico central del ser humano y le abarca entero.

 

Vive. La alegría no es un bien que se pueda ubicar en una parte concreta de la persona, ni situar sencillamente en un estrado. Es una vivencia que afecta integralmente a todo el ser humano, abraza su dimensión psíquica, física, social y espiritual.

 

Una persona alegre tiene pensamientos alegres, sentimientos alegres, recuerdos alegres, deseos alegres para sí misma y para los otros; ve el mundo de una forma radicalmente diferente a como lo ve una persona triste.

 

Alegre. La alegría afecta la percepción intelectual de las cosas, también la valoración de los actos y de los vínculos que la persona trenza a lo largo de la vida. La alegría es efusión de un corazón que se siente bien en la existencia y, por eso mismo, subjetividad desbocada, que se ha salido de madre y que no quiere regresar. La auténtica alegría proporciona a las percepciones un brillo especial, de una luz nueva a la existencia.

 

¡Vive alegre! no es sinónimo de “vive alegremente, despreocupado, superficialmente, sin fundamento ni horizonte, sin responsabilidad ni sentido”. Es, precisamente, todo lo contrario. Es una invitación a que la alegría albergue en nosotros, habite en nosotros, sea un elemento nuclear y fundamental en nuestro diario vivir, también en medio de las tristezas y tragedias cotidianas, propias y ajenas. Sólo las personas alegres saben incluir lo trágico y doloroso como ingrediente de la vida. La alegría sólo es posible, sólo brota de la mesa compartida, del convite, del acto de convivir con los otros, de la fiesta y del compromiso por la vida.

 

Objetivo general y objetivos específicos

 

Objetivo general

 

Favorecer en nuestros centros educativos un clima participativo, lúdico y celebrativo que ayude a formar personas alegres, felices, contentas, positivas y que contagien ganas de vivir, personas que sean capaces de transformar el mundo en el que vivimos, siempre fundamentados en los valores del evangelio, de modo especial en la alegría del evangelio.

 

Objetivos específicos